La televisión sigue muy viva: lo avalan 47 millones de espectadores en 2025
Una vez más, el dato mata al relato. Frente a quienes propagan de forma interesada que la televisión en abierto es un medio en declive, desplazado por las grandes plataformas digitales y cada vez menos relevante para la sociedad y la economía, las cifras del sector audiovisual dibujan una realidad muy distinta.
Según el Informe Anual de la Industria Televisiva-Audiovisual 2025, elaborado por Barlovento Comunicación a partir de datos de Kantar, en 2025 la televisión alcanzó a 47 millones de espectadores únicos, cerca del 99,8 % de la población.
Este alcance se traduce, además, en un hábito diario muy consolidado. Cada día, cerca de 30 millones de personas consumen televisión, con un tiempo medio que supera las cinco horas y media por espectador.
En un ecosistema audiovisual cada vez más fragmentado, la televisión sigue siendo el único medio capaz de combinar frecuencia, permanencia y escala. Lejos de perder relevancia, la televisión en abierto mantiene su fortaleza en el consumo en directo, un factor clave para la cohesión social. Tal y como reflejan los análisis de Dos30’, la televisión sigue siendo el principal punto de encuentro audiovisual para millones de ciudadanos.
A esta fortaleza se suma una transformación profunda del entorno tecnológico. El crecimiento de la televisión conectada (CTV) y la consolidación del televisor como la pantalla principal del hogar están reforzando el valor del medio. El consumo audiovisual vuelve a concentrarse en pantallas de gran formato, compartidas y de alta calidad, frente a entornos más individuales y fragmentados, lo que multiplica el impacto de los contenidos y de la comunicación comercial. Otro de los grandes hitos de 2025 es la consolidación de un modelo plenamente convergente. El televisor integra de forma natural el consumo lineal, el visionado en diferido y los entornos digitales. La televisión no observa la innovación desde fuera; la está incorporando para ser más eficiente y competitiva.
Desde el punto de vista económico, es motor principal de la industria audiovisual y cultural, tanto por la creación de miles de empleo directos e indirectos como por su contribución al sostenimiento del cine español. Solo en 2025, un 86% de las 15 películas con más recaudación fueron participadas o producidas por las televisiones en abierto.
La televisión en abierto continúa ofreciendo una propuesta publicitaria única, al combinar alcance masivo con entornos de alta calidad, seguridad de marca y una medición transparente. La expansión de la CTV, el uso de datos avanzados y la aplicación de inteligencia artificial están permitiendo una planificación más precisa y eficaz, sin renunciar a la escala. No es casualidad que solo en diciembre de 2025, 1.616 anunciantes diferentes apostaran por la televisión en abierto. En el conjunto del año, se estima que más de 4.000 marcas confiaron en la televisión como un pilar estratégico de su comunicación.
Además, la televisión mantiene un valor diferencial difícilmente replicable: su carácter gratuito, universal y accesible, sin barreras tecnológicas ni económicas. Esto la convierte en un elemento vertebrador de la sociedad y en un activo estratégico para el conjunto del país.
El balance de 2025 es claro. La televisión en abierto no solo resiste los cambios del ecosistema audiovisual, sino que lidera en alcance, consumo, influencia y relevancia social. Integrando innovación, conectividad, datos e inteligencia artificial, la televisión sigue siendo una pieza clave del presente y del futuro de la sociedad española.
Eduardo Olano, presidente de UTECA.

